martes, 17 de marzo de 2020

Tacfarinas; de derrota en derrota hasta, casi, la victoria final


Cuando hablamos de los grandes rebeldes contra Roma todos pensamos en Espartaco, Arminio o Viriato, pero pocos se acuerdan de Tacfarinas, el modestos auxiliar bereber de las legiones que llegó a amenazar no solo la presencia Romana en África, sino la propia supervivencia de la urbe al interrumpir el suministro de grano, provocando la hambruna entre la plebe. Tan peligroso llegó a ser para el imperio, y tan difícil de atrapar, que nada menos que tres generales desfilaron por las calles de Roma asegurando haberlo derrotado, honor que le fue negado al único que realmente lo venció.

jueves, 6 de febrero de 2020

Menandro, el rey yavana



 Hace unos 2200 años hubo reyes griegos dominando extraños lugares de Asia Central y la lejana India. Puede sonar raro, pero es que Alejandro Magno había instalado allí a sus antepasados doscientos años antes, para ser ciudadanos de las muchas Alejandrías que fundaba en su expedición sin destino, como quien siembra lentejas por el campo y luego las abandona.
 Muchas de esas ciudades y sus habitantes desaparecieron bajo la arena del desierto o las raíces retorcidas de los bosques de Asia, otras llegaron a ser capitales de reinos exóticos, que fueron habitados por gentes que los indios llamaron yavanas (griegos) y origen de leyendas que tuvieron tanta fama que llegaron a oídos de sus alejados paisanos de Grecia, y de ahí a los romanos. Una de esas leyendas fue Menandro I, al que los indios llamaron Melinda, el rey de los yavanas.

martes, 10 de diciembre de 2019

Gladiadores estilo Tarantino


A primeros de octubre se halló en Pompeya un fresco que representa un combate de gladiadores, por lo que hemos pedido al experto en gladiadores Alfonso Mañas, autor del libro Gladiadores: el gran espectáculo de Roma, que nos comente este nuevo descubrimiento.

El fresco hallado en Pompeya, en la región V, cerca del ludus de la ciudad. Mide 1,12 x 1,5 m.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Otra novelita de un tabulero



 Perdonen la interrupción , pero como miembro de este Blog, me alegra anunciar que otra novela sacada de mi cabeza inicia su camino por Amazon. 
 No les molesto más con el autobombo. Pueden continuar con sus lecturas.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

El no misterio de la no desaparición de la Legio Nona en Britania. Desmontando Mitos III



Inscripción funeraria del signifer de la Legio IX Lucio Ducio Rufino.
La Legión VIIII (o IX), fue creada por Julio César para su campaña de la Galia, y allí se cubrió de gloria después de resistir, bajo el mando de Quinto Tulio Cicerón, el hermano del famoso Marco Tulio, el asedio de los nervios y eburones en su campamento de Namur. También logró entrar en la historia por ser la primera legión romana en rebelarse y exigir condiciones a sus superiores, marcando así el camino al control de los soldados sobre el imperio. 

En la guerra civil luchó junto a César en todos los frentes y, tras ser licenciada al acabar la misma, fue reconstruida por Augusto para su campaña contra los cesaricidas, siendo probable que luchara en Filipos. Posteriormente fue empleada para combatir a Sexto Pompeyo en Sicilia y luego enviada a los Balcanes, donde recibió el apelativo de Macedónica. Luchó en Actium durante la guerra entre Marco Antonio y Augusto, y bajo el mando de este último participó en las Guerras Cántabras, donde se ganó su definitivo apodo de Hispánica. Siempre en primera línea, al acabar esta campaña fue destinada al Rin y luego a luchar contra la revuelta en Panonia. Durante el reinado de Tiberio fue, una vez más, trasladada, en este caso a África, donde ayudó a sofocar la rebelión de Tacfarinas. 

En el año 43 participó en la invasión de Britania. Combatió la rebelión de la reina Boudica, sufriendo fuertes pérdidas, ya que sabemos que tras la misma tuvo que ser reforzada con casi dos mil legionarios. Pese a ello su actuación debió ser relativamente exitosa, ya que su comandante, Quinto Petilio Cerealis, continuo con su carrera y en el año 78 volvió a dirigir a la Novena en el norte de Inglaterra contra los Brigantes, que fueron aplastados. Su última actividad registrada en la isla fue en el 108, cuando construyó una fortaleza en York.
El último certificado definitivo de la Novena una inscripción de piedra en York con fecha 108, en exhibición en el Museo de Yorkshire. Foto York Museums Trust  CC BY-SA 4.0

En 1732 el anticuario británico John Horsley, que estudió la historia de las diferentes legiones que habían luchado en Inglaterra, no encontró más datos de la Nona a partir de ese punto, una carencia lógica después de tantos siglos y que no se da solo en el caso que nos ocupa, sino en bastantes otros. Los ingleses, sin embargo, en plena construcción de su propio imperio y carentes de ninguna gran victoria que lucir ante los romanos, al contrario que sus rivales españoles y franceses, decidieron convertir esta desaparición documental en una desaparición física, imaginando una pretendida batalla en Escocia en la que toda la unidad fue aniquilada, aunque nunca se ha encontrado el menor indicio que respalde semejante teoría. 

Pese a ello, la idea se impuso de inmediato entre los historiadores ingleses, deseosos de encontrar nuevas glorias para su nación, y tomó carta definitiva de naturaleza de la mano del historiador y político alemán Theodore Mommsen, nobel de literatura en 1902 por su magna obra Historia de Roma, en la que afirmó que los Brigantes, la misma tribu aplastada por la Novena en el 78, lanzó un ataque contra York cuarenta años después que aniquiló la legión, lo que motivó que en el 122 el emperador Adriano decidiera construir su muro. No aportaba ningún dato o prueba de tal cosa, pero nadie lo consideró necesario. Mommsen era alemán y ya se sabe que los alemanes nunca se equivocan, nunca mienten y nunca falsean nada. 

Lápida de Flavio Fuscin y Flavius ​​Roman. Ambleside 
A esta singular historia solo le faltaba para arraigar definitivamente en el imaginario popular una novela que la recogiese, y esta llegó de la mano de Rosemary Sutcliff y El Águila de la Novena Legión. De su nivel histórico da idea el que, por ejemplo, afirme cosas tales como que la Novena se llamaba Hispánica por estar formada por hispanos, lo cual daba a la imaginaria victoria británica un valor doble, al haber derrotado no solo a los romanos, sino también a los españoles. Es como decir que, en Roma, cuando a alguien le llamaban Germánico es porque era alemán. Pese a ello la obra sigue reeditándose, vendiéndose, recomendándose y, recientemente, ha sido llevada de nuevo al cine. 

En la década de los noventa del siglo pasado se realizaron excavaciones arqueológicas en en Noviomagus Batavorum , actual Nijmegen, en Holanda. En ellas aparecieron diversos artículos, que incluían sellos de baldosas y una medalla militar, datados entre el 104-120 d.C. y que llevan la notación ' LEG HISP IX '.

La primera reacción de los historiadores ingleses fue poner en duda primero la autenticidad y luego la datación de los hallazgos, pero esta fue confirmada por el hecho de que los nombres de los oficiales asignados a la novena no pudieron ocupar ese cargo antes del 122, como es el caso de Lucius Amelius Carus, gobernador de Arabia en el 142/143. 
Objeto de bronce de Ewijk en los Países Bajos. Menciona la Novena Legión y data aproximadamente de 125. Crédito Jona Lendering  Commons.
Ante la evidencia, la idea de la desaparición de la Novena en Britania ha sido definitivamente descartada por cualquier historiador serio, salvo por una minoría de historiadores ingleses muy nacionalistas, que tratan de explicar que lo que se desplazó a Holanda fue solo una sección de la mencionada legión, pese a no aportar más pruebas de ello que las que ya aportaron de su aniquilación por los Brigantes: ninguna. 

Curiosamente, el único lugar en el que esta teoría sigue siendo aceptada es en España, donde ya se sabe que el máximo sueño de la mayoría de sus académicos es poder incluir en su cuirrículum haber sido invitados por una universidad anglosajona, aunque sea a barrer los pasillos. 

¿Qué pudo haber sucedido con la Novena? No existen datos, solo se sabe que en una inscripción de la época de Marco Aurelio en la que se reseñaban todas las legiones en activo no figura la Novena. Esto significa que, o bien fue aniquilada en alguna de las guerras que se produjeron entre su estancia en Nijmegen y esa fecha, o fue disuelta, quizás por amotinamiento, una de las más viejas tradiciones de la unidad. 

En cualquier caso, lo único demostrado es que no pereció en ninguna fantasiosa batalla en Britania.

martes, 15 de octubre de 2019

El deporte en la Antigua Grecia


Acaba de salir a la venta el nuevo libro de Fernando García Romero (Almería, 1960), uno de los grandes expertos en deporte griego y catedrático de Filología Griega en la Universidad Complutense de Madrid.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Hiparquia, la cínica





El resumen más amplio que ha sobrevivido sobre la filosofía griega, escrita por un griego antiguo, es “Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres” de Diógenes Laercio. Una obra enciclopédica, en diez libros, que habla sobre las vidas y opiniones de todos los filósofos griegos conocidos. En ella, el detallista Diógenes biografía a 80 hombres… y una sola mujer, Hiparquía.

viernes, 12 de julio de 2019

Field of Glory: Empires




Conquista el Mediterráneo y algo más con el nuevo juego de estrategia histórica por turnos, donde puedes exportar las  batallas para jugarlas en el ya conocido FoG2.

domingo, 16 de junio de 2019

Inspector de homicidios Tiberio Julio César Claudio Nerón



El emperador Tiberio es uno de los personajes más singulares y contradictorios no solo de la historia de Roma, sino de la historia mundial. Un brillante general que, una vez en el poder, llevó a cabo una

martes, 30 de abril de 2019

Calipo, el platónico malvado





 Hay gente que, por muy buenas influencias que tengan de su entorno, son malvados de solemnidad y todo un ejemplo de traición, codicia y falta de escrúpulos. Da igual que estén rodeados de gente con ideales y buenas intenciones, porque, con la misma ligereza que otros soplan pompas de jabón, ellos disfrutan haciendo el mal en el mundo.
 Calipo es el ejemplo de manual.

lunes, 11 de marzo de 2019

Agressors: Ancient Rome




Agressors: Ancient Rome es el primer juego hecho por Kubat Software, una empresa checa que ha decidido meterse en el mundo de los juegos estratégicos, y es editado por Slitherine/Matrix, la empresa especializada en wargames con más pedigrí del mercado, que de vez en cuando también saca algún 4X, como éste. 
 Por supuesto, también está en Steam y GOG.

lunes, 11 de febrero de 2019

Suetonio Paulino, sofocando rebeldes



 Hay personajes secundarios cuya importancia histórica o fama popular se debe a un solo hecho, pese a tener una biografía plagada de aventuras y peligros en una época de emperadores locos, excéntricos y acomplejados. Gayo Suetonio Paulino es el ejemplo evidente.

martes, 15 de enero de 2019

¿Se limpiaban los romanos los dientes con orina? NO. Y los hispanos tampoco. Desmontando mitos II.

Sí, la respuesta es NO, por muchas páginas de internet e incluso libros que afirman lo contrario. Como en el caso anterior de los Siete Legendarios Cocineros de Grecia.

Los romanos usaban la orina, tras dejarla reposar para que se decantasen las impurezas, para lavar la ropa, ya que la urea de la misma es un poderoso desinfectante y blanqueador. Así aparece recogido en numerosas fuentes, sin que ninguna mencione para nada su empleo en la higiene bucal.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Age of Gladiators II: Rome




 Esta es la segunda versión de un buen juego. La mecánica y forma de jugar siguen siendo muy parecidas al Age of Gladiators original, que ya comentamos en su momento: contratas ojeadores, entrenadores, médicos y reclutas gladiadores, los entrenas, los armas y luego los envías a matarse con alegría en la arena, cuando hay combates en el calendario.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Histeria, política y revancha. Mujeres y veneno en la antigua Roma III





El “Escándalo de las Bacanales”, culminado con miles de ejecutados y aún más de huidos, dejó una profunda huella en la mentalidad romana. O mejor en la de su clase dirigente. Tras el victorioso final de la Segunda Guerra Púnica la sociedad estaba sometida a cambios y tensiones continuos. La transformación de Roma en dueña absoluta del Mediterráneo exacerbó los conflictos sociales. El imparable flujo de riqueza que llegaba a la nueva ciudad imperial se concentraba en manos de unos pocos, mientras que la inmensa mayoría, los campesinos y artesanos obligados a servir en el ejército durante años a gran distancia de sus hogares desatendiendo así unos negocios que difícilmente podían competir con las grandes explotaciones esclavistas de los potentados y con las importaciones, se empobrecían a gran velocidad. Además, decenas de miles de campesinos que habían tenido que huir de los años de razias de Aníbal refugiándose en Roma carecían de los medios para volver a sus propiedades destruidas, adquiridas por los grandes terratenientes a precio de saldo. Este no era un fenómeno nuevo, pero alcanzó cotas desconocidas. Como tampoco era nuevo que, en ausencia de sus maridos y padres, muchas mujeres tuvieran que tomar las riendas de sus hogares y negocios, descubriendo que eran capaces de hacerlo también o mejor que estos. 

jueves, 25 de octubre de 2018

Egeria, la turista


  
 Toca hablar de la primera mujer de la que conservamos una guía de turismo. Aparte de dejarnos un relato fresco y en primera persona sobre el cristianismo, sus lugares y las gentes de la Tierra Santa del siglo IV.  
 Se llamaba Egeria y era hispana, quizá gallega.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Un paseo por los anfiteatros hispanos

El otoño ya está aquí, aunque sólo sea nominalmente, y dado que los días son aún largos quizá no sea mala idea planear alguna escapada para disfrutar del patrimonio romano en España. Dentro de este conjunto, los anfiteatros destacan por su poder de evocación. En los mejor conservados, el visitante no requiere hacer un gran ejercicio de imaginación para sentir todavía el eco de los antiguos días de espectáculos.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Las Bacanales; cuando la adoración nocturna no es como te la imaginas (o sí) -- Mujeres y veneno en la Antigua Roma II.


El caso más famoso, y terrible, de crímenes femeninos en la antigua Roma es el de las “Bacanales”, llamado así porque estuvo íntimamente relacionado con una particular versión del culto a Baco. En realidad, se trata de varios episodios interrelacionados que se descubrieron entre los años 186 al 180 a. C. y que, por eso mismo, relataré en forma de tres artículos sucesivos. 

Esta historia se inició con un pobre huerfanito, un malvado padrastro, una madre…(vamos a dejarlo ahí) y una tierna historia de amor: casi una peli Disney. El padre de Publio Eubicio había muerto sirviendo como equite en el ejército romano cuando este era muy niño, y su madre contrajo nuevas nupcias con un sujeto de dudosa reputación, que la introdujo en el culto a Baco y se dedicó a vivir de la herencia de Publio. Al acercarse este a la mayoría de edad, su madre y su padrastro decidieron incitarlo en su secta, para que, conscientes de los actos depravados de los que sería víctima, comprometer su reputación y tenerlo controlado, evitando así que pudiera reclamarles ni la herencia que le correspondía ni cuentas por lo que habían derrochado. 

Entre tanto, el joven había iniciado una relación amorosa con una vecina suya, Hispala Fenecia, una antigua esclava forzada a la prostitución y que, una vez manumitida, siguió ejerciendo ese oficio ya que nadie la había enseñado otra forma de ganarse la vida. No era el interés, sin embargo, el que la unía a Publio, ya que este no tenía dinero —todo lo controlaban su madre y su padrastro— e incluso era ella con frecuencia la que tenía que ayudarlo a él (Aunque no creo que ignorase que, en muy poco tiempo, el muchacho debía recibir una más que considerable herencia. Que quieren que les diga, los años me han vuelto muy cínico). Cuando el joven le contó las intenciones de su madre, ella se alarmó al instante, alertándolo de que lo que su padrastro (evitó acusar a la madre) pretendía era "acabar con su virtud, su reputación y su porvenir". Le explico que siendo esclava fue introducida en ese culto por su ama y que la ceremonia de iniciación consistía en entregar a los aspirantes, todos menores de veinte años, a los sacerdotes, que los conducían a un lugar donde el ruido de coros, tambores y címbalos impedía oír sus gritos de auxilio mientras los violaban. En los días posteriores serían ellos mismos quienes deberían ejercer violencia carnal sobre otros, con el fin de que se implicasen en los crímenes y no pudieran delatar a sus autores. Y el que se negaba a participar era sacrificado como víctima a los dioses. No lo dejó ir hasta que Publio le juró que no asistiría. 

Una vez en casa preguntó a su madre por lo que Hispala le había dicho, y ella replicó acusándolo, entre gritos y llantos, de estar dominado por una ramera, a la que creía más que a su propia madre, que tanto se había sacrificado por él. Como el joven, por primera vez, demostró firmeza de carácter y persistió en su negativa a asistir a la iniciación, su padrastro intervino y entre los dos lo echaron de casa. Publio no acudió, sin embargo, junto a Hispala, como sin duda ambos esperaban, sino a una hermana de su padre, su tía Eustaba. Esta, que ya debía tener una opinión muy clara sobre su cuñada, lo animó a recurrir al cónsul Postumio, a cuya suegra, Sulpicia, ella conocía. Con esta carta de presentación —Obsérvese que todas las personas que impulsan la revelación de la conjura son mujeres, aunque no lo hagan directamente si no a través del joven— Publio fue escuchado y él cónsul hizo llamar a Hispala a casa de su suegra. Esta, al principio y muerta de miedo, se negó a hablar, pero las amenazas del cónsul y las palabras tranquilizadoras de Sulpicia (poli bueno; poli malo) terminaron de convencerla para revelarlo todo. Y lo que contó era, sencillamente, aterrador. 

A la sombra de la estricta, sobria, moralista y pacata Roma republicana existía lo que el propio Tito Livio denomina “Otra ciudad”. Otra ciudad en la que la promiscuidad sexual tanto heterosexual como, y sobre todo según reconoce el propio historiador, homosexual campan a sus anchas. Una ciudad oculta, regida por sus propias normas y moral, donde a la libertad sexual se unen el crimen, tanto para proteger su propia y secreta existencia como para granjear beneficios a sus miembros. “El no considerar nada ilícito era, para ellos, el más alto principio religioso”. Maridos envenenados, testamentos falsificados, perjurios, secuestros, violaciones, desaparición sistemática de los cuerpos de muchos de los asesinados… 

Tras realizar su propia investigación, Postumio convoca al senado y les expone los hechos. “Yo no sé —les dice— hasta qué punto callar y hasta qué punto hablar” dado lo grave y, sobre todo, obsceno, de los hechos. Les recuerda que desde hace tiempo se oyen ruidos, gritos y músicas nocturnas en la ciudad, que muchos piensan que son fiestas privadas o una forma inofensiva de nuevo culto a los dioses, pero lo que ocultan es una conjura —aunque sin duda sería más preciso usar el término “organización criminal”, desconocido en la época— que, bajo el manto de la religión, perpetra todo tipo de atrocidades, Sobre esta cobertura religiosa explica: “…nada presenta tanta utilidad para el engaño como la falsa religión. Cuando se pone la voluntad de los dioses como cobertura de los delitos, embarga el ánimo el temor de que, al perseguir y castigar la mala conducta, violemos algo afectado por las leyes divinas

Sí, no hay nada nuevo bajo el sol, por eso existe tan poco interés en que estudiemos humanidades en general e historia en particular. 

Tras tranquilizarlos en ese aspecto, los incita a actuar con premura ya que ahora “Al estar nosotros reunidos y ellos dispersos, nos temen, pero luego, por la noche, ellos sin duda se unirán, se organizarán y los que deberemos temer seremos nosotros”. Se ordena, pues, detener de inmediato, a todos los implicados y se toman medidas para tratar de evitar que puedan huir (aunque sin mucho éxito). Entre los primeros en ser capturados están los tres sacerdotes que dirigen el culto, todos hombres, que no dudan un momento en delatar a los demás implicados. 

A los que no habían cometido crímenes se les envió a la cárcel. Los demás, acusados entre otros muchos delitos de violar a hombres y mujeres libres (de haber sido esclavos no hubiera habido ningún problema), fueron condenados a la pena capital. En el caso de las numerosas mujeres implicadas, se ordenó que las ejecutasen sus parientes masculinos —padres, maridos, hermanos, hijos— en la intimidad del hogar, para no quebrantar la patria potestad. 

Respecto al papel de las mujeres, el cónsul Postumio expone: “…una gran parte de ellos son mujeres, y ellas fueron el origen de este mal; después, hombres enteramente afeminados…”. Así pues, los romanos acusaban de lo sucedido en primer lugar a las mujeres y en segundo a los “hombres afeminados”, pero ¿era eso cierto? Según recoge Tito Livio, Hispala Fenecia, en su confesión al cónsul afirma que en origen el culto era únicamente femenino, hasta que una sacerdotisa introdujo cambios radicales, permitiendo las ceremonias mixtas y que sus tres hijos pasaran a ser sacerdotes. Pero el propio historiador acusa en otro lugar a un griego instalado en Etruria de haber traído a Italia esta particular versión del culto a Baco, y los tres máximos responsables detenidos del mismo eran hombres. Hablar pues de un crimen femenino, como en el caso de la organización de Cornelia y Sergia, es absurdo. Sería más preciso reconocer que los elementos marginados por la moral republicana, las mujeres y los homosexuales, encontraron en este mundo oculto un hueco de libertad, incluida la libertad sexual. 

Hubo más de siete mil detenidos e incontables huidos, lo cual nos da una idea de la extensión social de la organización. Era pues, un problema profundo, y como tal, y pese a la violencia de la represión aplicada, no tardaría en resurgir.

viernes, 10 de agosto de 2018

Empire Architect



En la mejor línea de la saga Caesar llega este nuevo juego de ciudades romanas. Se encuentra todavía en desarrollo, pero tiene un creador entregado a la tarea y dispuesto a añadir cosas a la vieja fórmula de los Caesar, sin perder el aire retro a los años 90.

jueves, 19 de julio de 2018

Nueva edición ampliada de 'Gladiadores, el gran espectáculo de Roma'


El verano nos depara algo de relax y, a veces, tiempo libre. ¿Qué más necesitamos para planear una visita a ese yacimiento que nos pilla algo apartado para una escapada de un día? ¿O para volver a visitar aquel otro que tanto nos gustó? Para hacernos las cosas aún más fáciles, cada vez disponemos de mayor variedad de manuales y guías para hacer más ameno el recorrido.