martes, 7 de abril de 2015

¡Mi mujer me engaña con un gladiador!

Autor: José-Domingo Rodríguez Martín

 –¡Catón tenía razón, vaya si la tenía!– gritaba Palante dando golpes con su jarra vacía en la barra de la taberna. –¡"En cuanto permitáis que las mujeres comiencen a ser vuestras iguales, en ese mismo momento se convertirán en vuestras superiores..."! ¡Si Catón levantara la cabeza...!
–Chsst, baja la voz, Palante, nos está mirando todo el mundo en el local– le decía su amigo el senador Sorano, mirando nervioso a su alrededor –y tu comportamiento no es adecuado, siendo como eres liberto del Emperador Claudio.

martes, 31 de marzo de 2015

Monthy Python pasó por los Corrales de Buelna


Por: David P. Sandoval

De Pontis es una webserie española (de esas que solamente puedes ver en Youtube o la página de los autores, la fórmula barata tipo Netflix o la reciente incursión de Amazon) que trata de una guarnición perdida en el culo del mundo romano en la época del emperador Calígula. Un puente que está en el limes con una tribu belicosa (o algo así) guardado por varios legionarios a cual más cafre o extraviado en cuanto a personalidad.

martes, 24 de marzo de 2015

El efecto mariposa emperador


Puede que a alguno le extrañe un título como este para un artículo enmarcado en la Crónica Negra del Mundo Clásico. En ese caso permitirme explicaros que vamos a contar cómo el “encoñamiento” descontrolado de un patricio pervertido, terminó con cuatro mil judíos “haciendo la mili” en Córcega. Ni más ni menos.

martes, 17 de marzo de 2015

Revistas de historia: marzo de 2015



Historia National Geographic reúne, una vez más, la mayoría de los artículos sobre historia antigua de las revistas de este mes.

En portada, los dioses de Petra, la joya nabatea en el desierto. Luego la vida de Marco Licinio Craso: el prófugo en Hispania; el inventor del “pelotazo” inmobiliario (“gracias”, chaval); el multimillonario avaro; el matador de esclavos; el triunviro; el primero en descubrir, en Carras, los límites del imperio romano.

martes, 10 de marzo de 2015

Quinto Delio, el saltacaballos




  En los trepidantes años del final de la república romana, sobrevivir en política era una virtud solo al alcance de tipos capaces de mezclar la simpatía con la traición más descarada. Lo importante era seguir vivo un día más, sonriendo al lado del triunfador de turno. Quinto Delio fue un verdadero especialista en este arte. Hasta Horacio le dedicó una de sus odas.