lunes, 27 de julio de 2015

Quadriga





 Por una vez no hablaremos de un juego de batallas, campañas o gestión de imperios…  ¡Toca el turno del Circo!
Quadriga es un juego realizado por una pequeña empresa española, Turnopia, lo que ya es todo un exotismo en el mundo de los juegos de ordenador.  Sus creadores se han inspirado en el juego de mesa de los años 80, Circus Maximus, y en la película Ben-Hur, para crear una buena representación de las carreras de cuadrigas de la antigüedad. No es del todo realista, pero sí muy divertida y adictiva.

"Factiones" a elegir


El jugador puede correr una carrera o elegir una campaña completa, que es lo bueno del juego. En ese caso, debe escoger una facción o color, tal como eran en tiempos antiguos; y un nombre para su equipo, que puede constar de hasta 3 carros. La campaña puede ser normal o épica, que es mucho más difícil pero también más emocionante: Es inolvidable perder a tu auriga líder, curtido en cien carreras, atropellado por un rival novato que apenas sujeta las riendas de su carro.

Vista del  mapa de campaña

 Al comienzo de la campaña, empiezas a competir en los circos más provincianos del imperio, con la meta de llegar a correr en el Circus Maximus de Roma, conseguir la victoria tres veces ante el emperador y convertir a tu equipo en el mejor y más aclamado de la romanidad.

Hay que gestionar bien tu empresa deportiva; contratando los mejores caballos, carros y aurigas, reparando los carros rotos, curando a los caballos y aurigas heridos, vendiendo lo que ya no nos sirva…. Y sobre todo, intentando no quedarse en bancarrota, pues sería el final de la campaña. 

Pantalla de equipo

 Nos movemos por el imperio, usando un estupendo mapa. Hay ciudades con diferentes categorías según el tamaño de su circo, que van de la I a la IV. Las de categoría IV son las ciudades que dan mejores premios, pero antes hay que conseguir victorias y labrarse la fama en las de categoría inferior, que nos darán acceso a las de mayor categoría.  Las ciudades también otorgan ciertos bonus, como reparaciones más baratas, mejores precios o dan más fama a los vencedores. Cada una es un pequeño mundo, con su propio circo diferente al resto, y donde deberás labrarte fama local, que irá incrementando la fama global de tu equipo en el imperio, hasta conseguir el acceso al Circus Maximus de Roma.

Vista de una localidad y sus características

En cada carrera que corras, también ocurre un evento sorpresa, del que eres avisado antes de empezar, que puede ir desde un público airado, que tira verdulerías enteras a los aurigas, hasta la prohibición de no poder dañar a los rivales. 
Menú de órdenes que puedes dar al auriga

Por supuesto, antes de cada carrera, como buen romano, también puedes apostar dinero. 

Las carreras en sí, son emocionantes, y se pueden jugar por turnos o en modo dinámico. Por turnos se para la acción cada diez segundos para que puedas ver la situación y dar órdenes. En modo dinámico la acción no para, pero debes elegir órdenes cada diez segundos, sin tiempo a pensar. Es más realista… y frenético. 

¡Salida!

 Se premia y da dinero a los tres primeros de cada carrera. A veces corren solo cuatro carros y es fácil ganar dinero si no tienes un accidente, pero en otras corren muchos más, hasta una docena, y ya es bastante seguir vivo al final.

Curva muy peligrosa. Ve diciendo adiós.

 Los caballos y aurigas van ganando habilidades y resistencia, por lo que perder un buen auriga en un accidente puede ser un gran golpe para el equipo. Porque accidentes y trampas hay a montones. Tanto tu auriga como los contrarios, si no se ha prohibido antes de la carrera, pueden fustigar y empujar a los aurigas y caballos rivales, sin piedad ni merced, provocando que vayan más lento, pierdan salud o los carros se rompan en pedazos. Un caballo herido queda tirado en la arena y hay que evitarlo, lo mismo que los carros rotos. No hace falta decir que, si se rompe tu carro, el quedarse sujeto por las riendas a los caballos desbocados es muy malo para la salud de tu auriga. Debe desatarse con su puñal y correr hacia el borde de la arena antes de ser pisado por otro caballo o quedarse despellejado al sol. Por desgracia, pocas veces lo consiguen.

Una carrera salvaje con demasiados carros.

 Además, no solo los rivales son un peligro. Las curvas son el principal lugar para perder una carrera y hasta la vida. Darlas muy cerradas es lo mejor si quieres ganar, pero también un billete para el naufragio si vas muy rápido.  

A latigazos con el rival.

 Realmente, el juego demuestra ser mucho más táctico de lo que se presupone en un principio. No es un simple juego de carreras. Elegir el auriga, carro y caballos adecuados a cada circo tiene mucha importancia. Tampoco se debe ascender a ciudades de mayor categoría tan pronto te lo concedan las autoridades, porque te puedes encontrar con verdaderos colosos invencibles.

Es definitiva, un juego muy bien pensado, original, sencillo pero adictivo y con variantes que no lo hacen aburrido por mucho que juegues. El único pero, quizá, es la falta de más estadísticas, que no es que falten, pero en mi opinión son pocas para ser un juego “deportivo”. 

Pero hoy en día es lo mejor para sentirse un Ben-Hur frente a la pantalla. 

Os dejamos, como siempre, con un vídeo del juego:






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