martes, 5 de junio de 2018

Demetrio de Falero, el de las 360 estatuas




Ya hemos hablado de gente con mucha suerte en la vida, como el afortunado Pomponio. Pero también es hora de hablar de gente que se gana la suerte con su esfuerzo e inteligencia, que desde lo más bajo llegan a lo más alto de su sociedad, que reciben toda clase de agradecimientos, honores y parabienes… pero que acaban muriendo solos, quizá asesinados por un joven rey rencoroso, en una aldea egipcia de nombre desconocido. Como Demetrio de Falero.